The crisis of the euro currency zone is an excellent example of how flagrant lies can successfully be converted into accepted wisdom. Almost every generalization about the crisis found in the mainstream media is false. As a result, the mainstream punditries on the crisis are ideological polemics masquerading as analysis. Further, often progressive critiques of the reactionary "austerity" policies by the euro zone governments accepts the mainstream faux-facts about the crisis, fuelling the There-Is-No-Alternative (TINA) syndrome.
(...) The common response of European progressives to this narrative it that the vast majority of Greeks, Italians, etc, have struggled long and hard for their social benefits, and it is a crime they, the majority, must pay for the greed of a tiny financial oligarchy. To put the mainstream narrative succinctly, in the European South especially, people are paid too much, work too little, receive excessive public benefits and retire too early; and progressives respond that these are legitimate rights forged in struggle.
(...) There is a problem with this diagnosis of the euro crisis. It is false on all counts, left, right and center. To begin with the most obvious lie, the retirement age for the state pension is the same for men in Germany, France and each of the PIGS, 65, though in Italy and Greece women can take the pension at 60. Pension programs allowing for earlier retirement can be found in the PIGS, and that is also true in Germany, the United Kingdom and France, where accusations of labor fecklessness do not dominate discussions of economic policy (except, perhaps, from the employer associations).
Lea todo el resto del ensayo de John Weeks aquí
Sitio dedicado a la discusión de la realidad económica y de las teorías sobre ella desde las perspectivas marxista y postkeynesiana.
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lunes, 14 de mayo de 2012
domingo, 18 de marzo de 2012
La rebelión contra la teoría económica neoclásica y otras revueltas*
En junio de 2000 comenzó en París una rebelión. Estudiantes de elite se rebelaron contra lo que les prometía prestigio, dinero y carrera: contra el tipo de teoría económica con que se les instruía en las universidades elitistas de París. Esa teoría dominante, la neoclásica, omnipresente en los libros de texto del mundo entero. La sabiduría convencional que inspira la política económica y financiera en todos los países capitalistas les resultaba un acúmulo de dogmas ajenos al mundo. Inapropiada para entender mejor el mundo, y no digamos para cambiarlo.
(...) En su pugna con el establishment científico, tienen los rebeldes una difícil posición, de la que son parcialmente culpables. Saben lo que no quieren; pero no saben lo que quieren. Saben que de lo que se trata es de revivir la teoría económica como ciencia social, confrontarla con el mundo real de los mercados y de los capitalismos realmente existentes, superando el platonismo de los modelos de la doctrina dominante. Pero no van más allá de la promoción de una apertura a las posiciones heterodoxas, conforme a un pluralismo metodológico y teórico en la ciencia económica. Aquí radica la debilidad del movimiento rebelde, que no logra emanciparse de su adversario supuestamente todopoderoso, la teoría económica neoclásica. Sus miembros tratan desesperadamente de orientarse, buscando inspiración ejemplar en la historia y en la actualidad. Así, van a dar en los pocos grandes economistas que, como Schumpeter, Keynes y Sraffa, criticaron al menos parcialmente la teoría económica dominante. Así, buscan en los neorricardianos y en los postkeynesianos el acceso perdido a la realidad económica. Muy recientemente, algunos han empezado a redescubrir al malfamado Marx. Pero aquí se cobra buena venganza el hecho de que, desde hace décadas, los marxistas, mayoritariamente, dejaran de comprender ni una palabra de economía o de economía política, al tiempo que la teoría económica oficial castigaba al marxismo con el desprecio.
Lea todo el resto del ensayo de Michael R. Krätke en el blog de Alejandro Valle Baeza aquí
* NOTA EXTRAÍDA DE LA PÁGINA PERSONAL DEL DR. ALEJANDRO VALLE BAEZA
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Crítica a la teoría neoclásica
lunes, 23 de enero de 2012
The Crisis in Mainstream Economics
Despite its great technical sophistication, in its conceptual essence, mainstream economics, now argued by its proponents to be increasingly converging on agreement and uniformity, is what Joan Robinson dubbed (as early as 1964) “pre-Keynesian theory after Keynes”. Dominant figures in this transformation include Friedrich Hayek, Milton Friedman, Robert Lucas and Eugene Fama, with Lucas and Fama currently the patron saints of Chicago and modern macroeconomics (real and financial) and macroeconomists, including Michael Woodford and John Cochrane. Now that it is put to its first really challenging test, following the period of “the great moderation”, let us examine whether its explanatory power and relevance have been found wanting.
Though there are several variants of modern macroeconomics, they all have their roots in (Irving) Fisherian Walrasian models of the process of accumulation in modern societies. In these, theconsumer queen attempting to maximise her expected life time utility is the core actor and decision-maker, with all other actors and institutions subject to her whims and desires, especially within a competitive environment.
Fisher’s basic vision and construct in theoretical terms was spelt out most fully and rigorously in the Arrow-Debreu model of general equilibrium. Subsequently, in the hands of Lucas and others, it was simplified in order to analyse the macroeconomic economy and to be the basis of stochastic general equilibrium models which at a practical level came more and more to serve policy makers in both central banks and treasuries. (At the same time Fisher’s perceptive analysis of the consequences of debt deflation has largely been ignored.)
Lea todo el resto del artículo de Geoff Harcourt aquí
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Crítica a la teoría neoclásica,
Temas actuales
miércoles, 9 de noviembre de 2011
On the dismal state of a dismal science?
According to a growing of commentators, the real problem is the dismal state of influential parts of contemporary mainstream economics, especially macroeconomics and financial economics. More particularly, the reference is to the Rational Expectations School in macroeconomics, championed by Robert Lucas jr., Thomas Sargent and Edward Prescott, and the Efficient Markets Hypothesis in financial theory, championed by Eugene Fama. Since major representatives of the two lines of thought teach at the University of Chicago, we may, for short, also speak of the Chicago School. It is also known as New Classical Economics (NCE). However, as we shall see below, NCE and the economics of the old classical economists (and their modern interpretators) are radically different in important respects.
Descargue todo el artículo de Heinz Kurz publicado en Investigación Económica aquí.
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Crítica a la teoría neoclásica,
Teoría postkeynesiana
domingo, 9 de octubre de 2011
Neoclassical Inflation: No theory there
The theoretical generalization that the price level is determined by the quantity of money is commonly employed as a teaching device, in abstract modeling, and as a guide to policy. It represents a profound misunderstanding of inflation. In specific, the famous parable, more money then more inflation, is logically wrong.
Far from the strength of neoclassical economics, its theory of inflation encapsulates and epitomizes its most fatal analytical errors and contradictions. Prominent among these errors and contradictions are the failure to provide a convincing explanation for the existence of money, and the closely related inability to provide a definition of money that makes its supply analytically determinate. These basic problems require the creation of an imaginary economy, the analysis of which results in arbitrary conclusions that cannot be generalized beyond neoclassical Cloud-Cuckoo Land.
Lea todo el resto del artículo de John Weeks aquí
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Crítica a la teoría neoclásica
jueves, 7 de octubre de 2010
¿Qué decir a los estudiantes?*
En 2000 un grupo de estudiantes de economía en Francia comenzó un movimiento de protesta contra la forma en la que se desarrollaba la enseñanza de esta disciplina. Se difundió un manifiesto criticando el abuso en la construcción de modelos cada vez más abstractos y alejados de los problemas de la economía real. La queja más importante era que los programas docentes estaban dirigidos hacia modelos irrelevantes, cada vez más alejados de los problemas del mundo real.
(...) Desgraciadamente, la crítica de los estudiantes es poco certera. Eso es peligroso pues el movimiento corre el riesgo de ser improductivo y de ser recuperado por la ortodoxia de la que tanto se quejan los estudiantes y algunos de sus maestros.
(...) Por eso sobrevive la teoría neoclásica. Por la ausencia de una enseñanza completa de sus limitaciones y de sus brutales deficiencias. La ignorancia es y ha sido el principal aliado de este instrumento de dominación ideológica.
Lea todo el ensayo de Alejandro Nadal aparecido en La Jornada y reproducido en Rebelión aquí.
* Muchas gracias al Dr. Alejandro Valle quien envió la entrada
(...) Desgraciadamente, la crítica de los estudiantes es poco certera. Eso es peligroso pues el movimiento corre el riesgo de ser improductivo y de ser recuperado por la ortodoxia de la que tanto se quejan los estudiantes y algunos de sus maestros.
(...) Por eso sobrevive la teoría neoclásica. Por la ausencia de una enseñanza completa de sus limitaciones y de sus brutales deficiencias. La ignorancia es y ha sido el principal aliado de este instrumento de dominación ideológica.
Lea todo el ensayo de Alejandro Nadal aparecido en La Jornada y reproducido en Rebelión aquí.
* Muchas gracias al Dr. Alejandro Valle quien envió la entrada
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Crítica a la teoría neoclásica,
Pensamiento crítico
martes, 13 de julio de 2010
Has Trade Liberalisation in Poor Countries Delivered the Promises Expected?
The paper reviews the evidence of the impact of trade liberalization on the economic performance of poor developing countries with respect to poverty reduction, the distribution of income within countries, the distribution of income between countries, trade and the balance of payments, and economic growth, and finds that liberalisation has not delivered the benefits expected. Economic theory, and the historical and contemporary evidence, all provide arguments for protection of industrial activities in developing countries.
Lea todo el artículo de Penélope Pachecho-López y Anthony Thirwall aquí
jueves, 27 de mayo de 2010
Contra la dictadura de la teoría dominante y por una nueva ética
1. La teoría dominante se encuentra en crisis
En la actualidad, después de años de atrofia, está haciéndose oír un nuevo espíritu, y a la ciencia económica le toca mostrar una respuesta a la altura. La crisis global que está teniendo lugar marca un punto de inflexión de capital importancia. Como han señalado ya gran número de personas, en la crisis actual están cayendo las teorías económicas dominantes y el fundamentalismo de laissez-faire (dejar hacer) que extraía su legitimidad y vitalidad de ellas; teorías que no habían comprendido la fragilidad del sistema de acumulación sin control. Estas teorías desempeñaron su función en la construcción del sistema, promoviendo la transición a una economía dominada por las finanzas, a la liberación de los mercados financieros, a la reducción de la defensa y el control de la mano de obra, con un drástico empeoramiento en la distribución de los ingresos y el agravamiento de los problemas de la demanda. Así, también desempeñaron su parte en la venida del estado de crisis y ahora es necesario restaurar la economía a los cimientos éticos que subyacían el pensamiento de los economistas clásicos.
2. Necesidad urgente de una nueva serie de debates en el debate económico
Es necesario volver a abrir de forma urgente el debate sobre los cimientos de los diversos enfoques teóricos en el campo de la economía. Es hora de abandonar la idea de que existe únicamente una verdad sin alternativa alguna en las ciencias económicas, independientemente de su conveniencia como justificación para los economistas y los comentaristas económicos mayoritarios. Realmente es hora de dejar algo de espacio a las teorías alternativas (keynesianas, clásicas, institucionalistas, evolucionistas e históricas), con la amplia diversidad de sus variantes, tanto en la enseñanza como en la investigación.
Lea completo "Contra la dictadura de la teoría dominante y por una nueva ética: Manifiesto por la libertad del pensamiento económico" por el Fondo Sylos Labini publicado en su sitio web y en Rebelión. Traducción de Mar Rodríguez.
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Crítica a la teoría neoclásica,
Teoría postkeynesiana
viernes, 5 de marzo de 2010
From Keynesianism to Neoliberalism: Shifting Paradigms in Economics
For the laste 25 years, economic policy and the public´s thinking have been dominated by a conservative economic policy known as neoliberalism.
(...) Two critical tenets of neoliberalism are its theory of income distribution and its theory of aggregate employment determination. (...) In a sense, the American neo-Keynesian position was implicitly a forerunner of today´s neoliberal laber market flexibility agenda.
Lea todo el artículo de divulgación de Thomas Palley aquí
(...) Two critical tenets of neoliberalism are its theory of income distribution and its theory of aggregate employment determination. (...) In a sense, the American neo-Keynesian position was implicitly a forerunner of today´s neoliberal laber market flexibility agenda.
Lea todo el artículo de divulgación de Thomas Palley aquí
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Crítica a la teoría neoclásica,
Teoría postkeynesiana
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Teorías elegantes que jamás funcionaron
Paul Samuelson, el más conocido de los economistas norteamericanos, falleció este pasado domingo. Fue el primer galardonado con el Premio Nobel de Economía (establecido en 1970, el año anterior, por el Banco de Suecia “en honor de Alfred Nobel”). Dicho galardón provocó esta mordaz crítica publicada por Michael Hudson el 18 de diciembre de 1970 en Commonweal. El artículo se titulaba “¿Merece la economía el Premio Nobel? (Y a propósito, ¿se lo merece Samuelson?)”.
Ya resulta bastante lamentable que el campo de la psicología haya constituido durante tanto tiempo una ciencia no social, al observar las fuerzas motivadoras de la personalidad como algo que se deriva de la experiencia psíquica interna y no, en cambio, de la interacción personal con el entorno social. Algo parecido sucede en el campo de la economía: desde su revolución "utilitarista" hará cosa de un siglo, esta disciplina ha abandonado también su análisis del mundo objetivo y sus relaciones políticas, económico-productivas, en favor de normas más introvertidas, utilitarias y orientadas hacia el bienestar social. Las especulaciones morales relativas a lo psíquico matemático han venido a desplazar a la ciencia otrora social de la economía política.
En buena medida, la revuelta de esta disciplina contra la economía política clásica británica era una reacción contra el marxismo, que representaba la culminación lógica de la economía clásica ricardiana y su énfasis primordial en las condiciones de producción. Tras la contrarrevolución, la fuerza motivadora del comportamiento económico vino a considerarse como algo que proviene de las necesidades humanas antes que de sus capacidades productivas, la organización de la producción y las relaciones sociales que se siguen de ello. Para el periodo de postguerra, la revolución anticlásica (curiosamente denominada neoclásica por sus participantes) había ganado la batalla. Su más importante libro de texto para el adoctrinamiento fue Economics de Paul Samuelson.
Hoy en día prácticamente todos los economistas reconocidos son producto de esta revolución anticlásica, que yo mismo me siento tentado a llamar revolución contra el análisis económico per se. Los profesionales reconocidos de la economía descuidan de modo uniforme las condiciones sociales previas y las consecuencias de la actividad económica humana. En esto reside su deficiencia, así como la del Premio de Economía recientemente instituido y otorgado por la Academia Sueca: durante la próxima década por lo menos debe seguir siendo por fuerza un premio para lo que no es economía o para la economía superficial en el mejor de los casos. ¿Debería por tanto concederse en algún caso?
Lea completo "Teorías elegantes que jamás funcionaron:El problema de Paul Samuelson" por Michael Hudson publicado en CounterPunch y en Rebelión
Ya resulta bastante lamentable que el campo de la psicología haya constituido durante tanto tiempo una ciencia no social, al observar las fuerzas motivadoras de la personalidad como algo que se deriva de la experiencia psíquica interna y no, en cambio, de la interacción personal con el entorno social. Algo parecido sucede en el campo de la economía: desde su revolución "utilitarista" hará cosa de un siglo, esta disciplina ha abandonado también su análisis del mundo objetivo y sus relaciones políticas, económico-productivas, en favor de normas más introvertidas, utilitarias y orientadas hacia el bienestar social. Las especulaciones morales relativas a lo psíquico matemático han venido a desplazar a la ciencia otrora social de la economía política.
En buena medida, la revuelta de esta disciplina contra la economía política clásica británica era una reacción contra el marxismo, que representaba la culminación lógica de la economía clásica ricardiana y su énfasis primordial en las condiciones de producción. Tras la contrarrevolución, la fuerza motivadora del comportamiento económico vino a considerarse como algo que proviene de las necesidades humanas antes que de sus capacidades productivas, la organización de la producción y las relaciones sociales que se siguen de ello. Para el periodo de postguerra, la revolución anticlásica (curiosamente denominada neoclásica por sus participantes) había ganado la batalla. Su más importante libro de texto para el adoctrinamiento fue Economics de Paul Samuelson.
Hoy en día prácticamente todos los economistas reconocidos son producto de esta revolución anticlásica, que yo mismo me siento tentado a llamar revolución contra el análisis económico per se. Los profesionales reconocidos de la economía descuidan de modo uniforme las condiciones sociales previas y las consecuencias de la actividad económica humana. En esto reside su deficiencia, así como la del Premio de Economía recientemente instituido y otorgado por la Academia Sueca: durante la próxima década por lo menos debe seguir siendo por fuerza un premio para lo que no es economía o para la economía superficial en el mejor de los casos. ¿Debería por tanto concederse en algún caso?
Lea completo "Teorías elegantes que jamás funcionaron:El problema de Paul Samuelson" por Michael Hudson publicado en CounterPunch y en Rebelión
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